Autos, buses,tranvias, trenes, etc.
Un sitio donde se tratan todos los vehículos que tiene a la electricidad como " combustible", se analiza el ahorro de energía que la utilización de los mismos provoca y como influye de manera positiva la generación de energía eléctrica renovable..
La oferta de coches eléctricos en California es muy superior al resto del país, gracias sobre todo a la ley del aire.
Una normativa sobre emisiones que ha obligado a los diferentes
fabricantes entre vender coches eléctricos, o pagar cuantiosas multas.
Esto ha dado como resultado eventos tan inauditos como que Toyota
haya lanzado un coche eléctrico, el RAV4, que ha contado con dos
generaciones. Pero no sólo los japoneses, muy alejados del coche
eléctrico, han sido protagonistas. Otras marcas como FIAT con el 500e, Honda con el Fit, y Chevrolet con su Spark, han puesto a la venta sus primeros modelos 100% eléctricos en el estado de California.
Si a esto sumamos que se trata del
estado más poblado, que es el primer mercado automovilístico de ese
país, que además ha puesto en marcha programas extra de ayuda a la compra, y ha extendido una amplia red de recarga. La receta no puede ser mejor.
El resultado lo podemos ver en las
ventas de coches eléctricos del pasado mes de junio. En total se han
matriculado en Estados Unidos 13.772 unidades, de las cuales 7.161 han ido a parar a California. Esto significa que en junio el 52% de todos los coches eléctricos e híbridos enchufables vendidos en Estados Unidos han ido a parar a California.
Si nos remontamos un poco más, ventas
desde diciembre de 2010, cuando han llegado los primeros modelos
eléctricos de fabricación en masa, de los 467000 modelos vendidos en
todo el país, California se ha llevado un total de 216.000 unidades. Un 46%.
La conclusión es que cuanto más fácil se lo pongamos a los clientes, más coches eléctricos comprarán. Cuanta mayor sea la oferta,
más posibilidades tendrá el cliente de encontrar algo que le guste o le
encaje en su presupuesto o necesidades, con el resultado de más
matriculaciones.
Un marco que California ha exportado a otros estados,
que a partir de 2018 también pondrán en marcha sus propias leyes del
aire, que obligará a los fabricantes a vender sus coches eléctricos si
quieren seguir operando en los mismos. Un ejemplo que se ha extendido, y
que sin duda supondrá un fuerte impulso a las ventas.
Durante un evento en San Petesburgo, el fabricante ruso Autovaz ha presentado el que podría ser su primer coche eléctrico de producción en masa. El Lada Vesta eléctrico.
Se trata de un sedan con un diseño más
que aparente, de unos 4.4 metros de largo, capacidad para cinco
pasajeros y a primera vista una buena zona de carga.
A nivel mecánico el Lada Vesta eléctrico cuenta con un motor de 60 kW (82 CV)
que le propulsa hasta los 100 km/h en 15.5 segundos y hasta una
velocidad máxima limitada a 140 km/h. La energía procede de una batería
de litio de 25 kWh, que le proporcionan una autonomía en ciudad de 170 kilómetros, y combinada de 150 kilómetros.
En cuanto a su precio, Aunque sea un Lada, y se fabrique en Rusia, su coste no será
precisamente económico, ni mucho menos. Se estima que saldrá al mercado
por unos 35.000 euros. Y eso a pesar de que es más que posible que este modelo lleve un sistema Renault o Nissan en su interior, ya que el grupo es propietario del 67% de Autovaz. Algo que no evita un coste disparatado a estas alturas.
Pero a pesar de todo, Autovaz parece que está dispuesta a introducir el coche eléctrico en un mercado complicado como el ruso. Según el jefe del departamento de ingeniería de Autovaz, Constantino Kotlyarov “En
el año 2016, daremos un paso adelante en el sector de los
coches eléctricos. La producción del Vesta eléctrico depende de la
demanda de los consumidores, que depende del despliegue de una red de
recarga desarrollada“.
Los vehículos eléctricos, ¿Resolverán algún problema?
Circutor .
La movilidad eléctrica presenta una enorme ventaja en todas las categorías de impacto que puedan contemplarse.
Desde hace algunos años aparecen noticias que nos indican la
caducidad de nuestro modelo de movilidad. Todas ellas contienen
implicaciones importantes relacionadas con la utilización de los
recursos energéticos, la contaminación en las ciudades y la salud de los
ciudadanos.
El escándalo en la manipulación de las emisiones por parte de
diversos fabricantes de automóviles, no sólo VW; la vergonzosa
permisibilidad por el Parlamento Europeo aumentando los límites de
emisiones unitarias, cuando desde hace lustros se intentaba reducirlas,
la superación reiterada de los límites de inmisión en muchas ciudades
europeas fijados por las Directivas, la falta de dinamismo de los
grandes fabricantes del sector frente a la innovación de los emergentes
–Tesla como ejemplo-, etc. nos recuerda un escenario similar que
aconteció hace unas décadas en el mundo industrial, de la imagen y de
las comunicaciones, con la irrupción de las tecnologías digitales
disruptivas.
Que el panorama es todavía confuso lo podemos percibir tanto en las
desacertadas previsiones de algún ministerio, como en la confusión sobre
potencialidades e impactos de la nueva movilidad eléctrica. Tomemos
como ejemplo una de las interesantes entrevistas de "la Contra" (La Vanguardia 09/10/13)
con Stephen Emmott, reconocido investigador crítico con el actual
sistema económico y ciertamente apocalíptico en lo relativo a la
situación ambiental, afirmaba de manera contundente "los vehículos
eléctricos no resuelven nada, sólo trasladan el problema desde el tubo
de escape hacia la chimenea de una central eléctrica". La combinación de
Marquesinas fotovoltaicas y los sistemas de recarga para VE, dos aliados
ante la enorme oportunidad energética, ambiental y de movilidad que
representan los VE.
Sin dudar de su capacidad y coincidiendo en gran medida con su
análisis, escogemos dicha opinión como representativa de la
desorientación relativa a los vehículos eléctricos (VE) y los cambios de
movilidad que representará su implantación. Dicha desinformación abarca
por lo menos tres aspectos distintos: por las implicaciones que
representa la eficiencia energética, por la posibilidad de generar
electricidad con múltiples fuentes y tecnologías, o por la inherente
reducción de impactos ambientales con la reinvención de la movilidad de
los nuevos VE.
Los actuales vehículos de combustión interna (VCI), no son otra cosa
que máquinas térmicas muy sofisticadas con una envolvente más o menos
afortunada. Todas ellas tienen asociado un rendimiento que puede
situarse alrededor del 30% (de cada 100 unidades de energía, solo
aprovechamos 30, el resto se convierte en energía degradada y
contaminación); mientras que los nuevos VE presentan unos rendimientos
superiores al 80%, constatando con ello que para obtener el mismo
resultado –transportar personas o mercancías- malgastaremos más recursos
y provocaremos muchos más impactos si seguimos como hasta ahora con los
actuales VCI. La reinvención de la movilidad conlleva implicaciones energéticas, económicas, sociales y ambientales de gran alcance.
La opinión que este cambio tecnológico sólo trasladaría el problema
del tubo de escape a la chimenea de una central, ignora que una cosa es
controlar centenares de miles de tubos de escape sometidos a la
arbitrariedad de cada conductor en medio de ajetreadas ciudades y vías
de circulación y otra muy distinta controlar un reducido número de
grandes focos puntuales, alejados de las urbes, con modernos sistemas
anticontaminación. En el contexto actual, tampoco debe aceptarse que la
generación de electricidad deba asociarse a la generación de
electricidad con recursos fósiles, o materiales radiactivos, cuando es
evidente que la energía eólica no tiene ninguna chimenea y que la
generación fotovoltaica ni tan siquiera hace ruido. Instalando tan solo 2,5 kWp
de placas fotovoltaicas, se genera la electricidad que consumiría un VE
a razón de más de 10.000 km anuales.
Los párrafos precedentes eran tan solo con voluntad clarificatoria,
situémonos ahora en un contexto donde a pesar de que los VCI seguirán
dominando la movilidad y el mercado en los próximos años, la
electrificación e hibridación de vehículos en todas sus gamas avanzará
de un modo imparable, por más que algunos representantes del viejo
sector de la automoción todavía se sientan amenazados por la emergencia
de los VE, cuando lo más inteligente seria aliarse ante la enorme oportunidad energética, ambiental y de movilidad que representan. Para
la mayoría de ciudadanos los VE siguen siendo unos grandes
desconocidos. Crisis a parte, el problema actual más importante no es ya
el coste de adquisición de un vehículo, dado que existe un amplio
abanico de vehículos, precios y prestaciones. El problema son los costes
crecientes de mantenimiento con los carburantes, los impuestos y tasas,
los elevados costes en reparaciones, mantenimiento, aparcamiento… que
en conjunto forman una red de costes “camuflados” que graban cada vez
más la propiedad de un VCI.
Ahora bien, aunque la eclosión de los nuevos vehículos eléctricos no
representará ninguna panacea para solucionar la multiplicidad de
problemas energéticos-ambientales que atenazan nuestro estilo de vida,
sí que representan una oportunidad de amortiguar y reducir muchos de los impactos provocados por la “movilidad fósil” que conocemos.
A falta de estudios rigurosos de Análisis de Ciclo de Vida, comparando
los VCI con los VE y dada la elevada eficiencia de estos últimos, parece
evidente que la implantación de la movilidad eléctrica presenta una
enorme ventaja en todas las categorías de impacto que puedan
contemplarse.
En el transcurso de los próximos años se producirá un incremento en
la oferta de marcas y modelos de nuevos VE, con aumento de prestaciones y
la esperada reducción de precios. Actualmente los VE presentan tan sólo
dos limitaciones: el elevado coste de adquisición inicial y su reducida
autonomía (inicialmente situada alrededor de los 100 km, ya está siendo
duplicada en los nuevos VE). Las carencias y dificultades de la recarga, podemos asignarlas a la categoría de mitos urbanos.
En el futuro inmediato, el aspecto crucial a dilucidar es relativo a
las nuevas baterías de Ion Litio (ciclos de carga, vida, sustitución,
segunda vida y valor de las mismas). A pesar de su provisionalidad y de
que algunos consideran a dicha tecnología y materiales como de
transición, sólo con ligeras mejoras podrían quedarse entre nosotros por
un tiempo relativamente largo. Y más teniendo en cuenta que los
productos milagro que se anuncian periódicamente como solución
definitiva para el almacenamiento de energía, no son más que
especulaciones con más o menos gracia.
Alrededor de 50 taxistas entrarán a un programa para cambiar sus
vehículos a unidades eléctricas hechas por mexicanos como parte de un
proyecto desarrollado por la Secretaría de Ciencia, Tecnología e
Innovación de la Ciudad de México (Seciti).
En entrevista, el titular de la Seciti, René Drucker, dijo que se
trata de un sitio que ha mostrado su interés de renovar una flota de más
de 450 taxis para hacerlos no contaminantes.
La primera parte del plan consiste en aplicarlo en 50 vehículos y
cada conversión tendrá un costo aproximado de 250 mil pesos que les
permitirá circular y prestar servicio todos los días. En este caso se
utilizará la carrocería del vehículo y lo que se modifica es el motor,
sin embargo, el secretario de Ciencia no descartó que en cuanto haya
empresarios interesados, se podría fabricar “una carcasa” completamente
mexicana.
El plan ya existe, sin embargo, se analizan modificaciones como la
creación de pilas de mayor duración, pues los prototipos actuales
soportan recorridos de cien kilómetros y un taxi avanza en promedio 200
kilómetros diarios.
Drucker Colín explicó que la meta es hacer pilas que soporten hasta 150 km para mejorar las condiciones de viaje.
“Aunque un vehículo de este tipo costará más que otro a combustible, a
largo plazo el beneficio está en que mientras un taxi a gasolina gasta
hasta 2.2 pesos por cada kilómetro recorrido, al volverlo eléctrico el
gasto es de entre 30 y 50 centavos por la misma distancia dependiendo la
tarifa de CFE a los medidores de recarga”.
Detalló que es necesario que otras secretarías se involucren en la
modernización del transporte para lograr un cambio a gran escala en un
periodo de cinco años.
El Solar Impulse completa su vuelta al mundo sin emisiones y con energías renovables
El avión eléctrico alimentado por paneles fotovoltaicos, Solar Impulse, ha hecho historia al completar el primer vuelo alrededor del mundo
empleando sólo energía solar. Todo un hito para la humanidad que ha
visto como por primera vez uno de estos vehículos lograba, no sin
dificultades, completar los 40.000 kilómetros alrededor del planeta.
El avión aterrizó en el mismo punto en el que inició el viaje: Abu Dabi,
a las 04:05, hora local, tras una última etapa de 48 horas y 37 minutos
de duración desde El Cairo. Un periplo que le ha llevado a completar
etapas tan complicadas como atravesar los océanos Pacífico y Atlantico.
Ulrich Spiesshofer, director ejecutivo de ABB ha declarado: “Se
trata de una hazaña verdaderamente histórica, con un enorme significado
simbólico. Demuestra claramente que con espíritu pionero y utilizando
tecnologías limpias, es posible hacer funcionar el mundo sin agotar los
recursos de la Tierra. En nombre de todos en ABB, felicitamos a Bertrand
Piccard, André Borschberg, y al resto del equipo Solar Impulse. Estamos
muy orgullos de haber podido contribuir a este extraordinario proyecto”.
Tras el aterrizaje, Bertrand Piccard, piloto del avión, fundador del proyecto y presidente de Solar Impulse, declaró: “Estamos
ante un hecho histórico sin precedentes para las energías renovables y
las tecnologías limpias, no sólo para la aviación. Combinando sus
respectivas fortalezas, Solar Impulse y ABB han podido demostrar cómo la
innovación radical puede crear soluciones viables, y cómo la energía
puede producirse, almacenarse y utilizarse más eficientemente para crear
un mundo más limpio”.
El cofundador de Solar Impulse, CEO de la compañía y piloto André Borschberg, confirmó el valor de esta asociación: “La
misión no habría sido posible sin la experiencia y el apoyo de ABB y de
otras organizaciones que participaron en el proyecto. En el marco de la
alianza de innovación y tecnología de ABB con Solar Impulse, ABB puso a
disposición a sus expertos para colaborar en la misión, incluyendo
ingenieros que se integraron en el equipo de soporte en tierra durante
toda la duración del vuelo alrededor del mundo”.
En su vuelo alrededor del mundo, Solar Impulse tuvo que afrontar muchos de los desafíos, tales como maximizar el rendimiento de las células solares, integrar la generación renovable en las redes eléctricas de distribución, y mejorar la eficiencia energética.
Durante su vuelo alrededor del mundo,
Solar Impulse hizo escalas en cuatro continentes (Asia, Norte América,
Europa y África), y sobrevoló dos océanos (el Pacífico y el Atlántico),
además del mar Mediterráneo y la península arábiga. El vuelo estableció varios récords absolutos de aviación,
incluyendo el vuelo en solitario de mayor duración (117 horas y 52
minutos) realizado por André Borschberg en la etapa de Japón a Hawái, y
el primer vuelo sobre el océano Atlántico en un avión solar, realizado
por Bertrand Piccard.
Felicidades al equipo del Solar Impulse,
y a todos aquellos que han hecho posible que se completase esta épica
aventura que abrirá las puertas a más innovaciones en el sector de la
movilidad sostenible.
Vehículos
eléctricos alimentados sólo con energías renovables
Vehículos
eléctricos alimentados sólo con energías renovables SALSA, son las siglas de
Sistema de Automovilidad Limpia con Soporte de Almacenamiento. El proyecto
tiene como objetivo dar respuesta a los retos que plantea la creación de redes
inteligentes de energía, o Smart Grids. Enviado por: ECOticias.com / Red /
Agencias
Albufera Energy Storage lidera un proyecto para diseñar, suministrar y
poner en marcha sistemas de transporte basados en vehículos eléctricos con
puntos de recarga alimentados exclusivamente por energías renovables. La
intermitencia y variabilidad en la generación de energía con renovables se
suplirá con sistemas de almacenamiento eléctrico y los vehículos eléctricos
están pensados para aplicaciones turísticas, repartos de mercancías y otros
transportes de proximidad. SALSA, son las siglas de Sistema de Automovilidad
Limpia con Soporte de Almacenamiento. El proyecto tiene como objetivo dar
respuesta a los retos que plantea la creación de redes inteligentes de energía,
o Smart Grids. Estas redes prevén la generación de electricidad con renovables
desde múltiples puntos que necesitan comunicarse y coordinarse entre sí y
salvar la intermitencia y variabilidad de la generación de este tipo de
energías mediante sistemas de almacenamiento energético. Los sistemas de almacenamiento
realizan además la tarea de modular la cantidad de electricidad circulante de
un punto a otro, en función de las condiciones de generación y de consumo en
cada momento, incrementando enormemente la eficiencia y facilitando la
definitiva implantación del vehículo eléctrico. Albufera Energy Storage S.L, es
la empresa responsable del diseño, instalación, puesta en marcha y también la
operación y mantenimiento del conjunto del sistema. Además SALSA cuenta con el
apoyo de AEDIVE, la Asociación Española para el Desarrollo e Impulso al
Vehículo Eléctrico, en la divulgación y promoción del conocimiento del
proyecto. Tal y como explica Joaquín Chacón, Director General de Albufera
Energy Storage, “el conjunto completo de sistema de transporte y de infraestructura
de recarga se gestiona de dos maneras: mediante el control de datos con
dispositivos de seguimiento e información TIC; y mediante el aseguramiento del
balance energético entre la oferta, o generación renovable, y la demanda, o
recargas de vehículos. Este balance se consigue con sistemas de almacenamiento
energético basados en baterías”. La fórmula de arranque de SALSA, prevé la
puesta en servicio de una serie de proyectos piloto para la comprobación, a
escala pequeña, de todos aquellos factores que pueden influir en la
implantación de sistemas de generación eléctrica con renovables y su aplicación
a sistemas de movilidad eléctrica. El primero de los proyectos piloto será
presentado en Centro de Estudios Che Guevara en colaboración con el ICEX durante
la Feria Internacional de la Habana. SALSA en La Habana El proyecto piloto que
será implantado en el Centro de Estudios Che Guevara, prevé todas las fases
necesarias: diseño, suministro, puesta en marcha del sistema de transporte y
posibles medidas de financiación. Tal y como explican desde Albufera Energy
Storage, se ha elegido este centro para el primer proyecto piloto no comercial
al tratarse de un centro emblemático en Cuba que realiza una importante labor
de difusión, y porque la energía es un elemento clave en el ejercicio de sus
funciones divulgativas. El primer proyecto piloto SALSA será presentado durante
la Feria Internacional de la Habana, que desarrolla del 31 de octubre al 4 de
noviembre en el recinto ferial EXPOCUBA, en la que se dan cita todos los
sectores de la economía cubana y de buena parte de América Latina. Madrid,
Ibiza, Torrelavega, PernambucoIsabel Guerrero, Gerente del Proyecto, afirma que
SALSA ha sido también presentado ante varias instancias interesadas en la
instalación de uno de sus sistemas piloto: “el proyecto SALSA ha tenido una
excelente acogida en todas las instancias en las que ha sido presentado,
incluyendo municipios y empresas, y en todos los casos se han creado grupos de
trabajo para estudiar su posible implantación”. Y añade: “la movilidad
eléctrica resulta ideal en la mayoría de las grandes ciudades y muy
especialmente en los entornos insulares, debido a que las autonomías de los
vehículos eléctricos suelen cubrir sus necesidades de distancia geográfica y
cumplen con los requerimientos medioambientales de cero emisiones que debiera
tener un espacio de estas características”. Hasta ahora el proyecto ha sido
presentado ante autoridades locales y empresas de Madrid, Ibiza, Torrelavega, y
Pernambuco.
SALSA, son las siglas
de Sistema de Automovilidad Limpia con Soporte de Almacenamiento. El
proyecto tiene como objetivo dar respuesta a los retos que plantea la
creación de redes inteligentes de energía, o Smart Grids.
Enviado por: ECOticias.com / Red / Agencias