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miércoles, 26 de octubre de 2016

Impacto del coche eléctrico en la red eléctrica de baja tensión



Impacto del coche eléctrico en la red eléctrica de baja tensión

Cargar un coche eléctrico es un gesto tan sencillo como cargar nuestro teléfono móvil. Llegar a nuestra casa o garaje, enchufar el coche y esperar hasta la mañana siguiente. Lo hacemos como si se tratase de un electrodoméstico más, aunque se trate de uno de los consumidores más importantes de nuestra casa.
Debido a la baja penetración del coches eléctrico en nuestra sociedad, actualmente la red eléctrica no se ve afectada por la recarga de estos coches. Sin embargo, en un futuro con miles de coches eléctricos enchufados a la misma red de baja tensión, habrá unos potenciales problemas que habrá que tener en cuenta.

No todas las redes de distribución o de baja tensión están preparadas para soportar el aumento de la demanda eléctrica que supondría la recarga de miles de vehículos. La potencia a transportar por estas redes aumentaría, una potencia para la cual no fueron diseñadas.
Pongamos el ejemplo de un garaje comunitario donde actualmente no hay ningún coche eléctrico. Su consumo pico solo será el de la iluminación y los extractores de aire. Podemos sumar el ascensor si lo tiene. En definitiva, un consumo relativamente bajo. Ahora supongamos que de las 300 plazas que dispone ese garaje 150 se pasan a coches eléctricos. Unos coches que cargarán cada noche, o durante el día su el usuario o requiere. Sin duda la potencia pico se ha visto aumentada de forma importante.
El problema viene cuando esa red y el transformado de media tensión no han sido diseñados para manejar tal cantidad de potencia. En ese caso hay que buscar una solución a ese problema. Cambiar el transformador es una de ellas, no muy barata precisamente. Otra es gestionar la recarga de una manera inteligente, turnando los coches o aplicando otro tipo de soluciones. También puede haber un desequilibrio entre las fases, en caso de que la mayoría de los vehículos estén conectados a la misma. Además, al haber un mayor transporte de energía, las pérdidas en la red también aumentan.
Para combatir estos problemas hay diferentes soluciones:
  • Añadir generación distribuida, con el fin de que pueda paliar el impacto de la demanda de los vehículos eléctricos.
  • Gestionar la recarga teniendo en cuenta los parámetros de la red, como puede ser la tensión. Un excesivo consumo en redes de baja tensión hace que la tensión pueda bajar por debajo de límites no permitidos por normativa.
  • Sobredimensionar las redes de distribución y de baja tensión que sean necesarias, con el coste que ello supondría.
Se puede comprobar, la implantación masiva del vehículo eléctrico puede generar algunos problemas que se deben tener en cuenta y que actualmente ya son motivo de diversas investigaciones. Y es que para que todos podamos movernos en coches eléctricos es necesario integrar esos coches en la red eléctrica, sin poner en riesgo la calidad de suministro ni la seguridad


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