El transporte público urbano más novedoso de Sudamérica: es eléctrico
La ciudad de Curitiba (Brasil) dio un paso adelante con la presentación de un nuevo transporte que resulta más que innovador.
Se trata del Bondi Urbano Digital (BUD), este medio de transporte tiene la particularidad de mezclar tecnología de primer nivel, sostenibilidad y eficiencia para mejorar los traslados de los habitantes de la ciudad.
Este sistema es 100% eléctrico, inspirado en base a los vehículos Leves sobre Trilhos (VLT), aunque sin tener los coches ni las vías habituales. Su traslado se hace gracias a la inducción magnética sobre el asfalto, una tecnología que permite ahorro en costos y aceleró el tiempo de instalación.
Este “carril virtual” está formado por imanes y sensores bajo la superficie, y actúa como guía para el bus autónomo, permitiéndole moverse con precisión sin necesidad de rieles visibles o intervenciones mecánicas pesadas en la infraestructura urbana.
El recorrido de la ruta que se inauguró fue de 10 kilómetros, aunque se espera que se extienda aún más en los próximos años. La elección del sitio que recorrió tiene que ver con la alta densidad en la demanda de la zona.
Con 30 metros de largo, el bus autónomo BUD es enorme incluso para los estándares de los modelos articulados más largos. Gracias a ese tamaño, puede transportar a alrededor de 280 pasajeros por recorrido, lo que lo ubica cerca o incluso por encima de muchos trenes ligeros urbanos en términos de capacidad operativa. El BUD tiene una longitud de 30 metros, con aire acondicionado en sus vagones y una capacidad de hasta 280 pasajeros. Cuesta lo mismo que el servicio tradicional de transporte.
Según las autoridades metropolitanas y estatales presentes en la inauguración, el BUD representa una síntesis inteligente entre varios modos de transporte: tiene la capacidad de carga de un tren, la flexibilidad de un bus y la velocidad de un sistema moderno de tránsito urbano.
Cabe remarcar que el BUD es autónomo, ya que es operado a través de sensores, radares y cámaras que monitorean el entorno en el que transite en tiempo real. De todos modos, por cuestiones de seguridad, actualmente cuenta con conductores.
Más allá de las ventajas para viajar, el BUD también es una pieza clave en la reducción de las emisiones de gases contaminantes. Curitiba da un paso al frente en lo que tiene que ver con la renovación de su transporte, así como también con el crecimiento en la sustentabilidad de sus servicios.
Tecnologia
Este bus autónomo fue desarrollado con tecnología de la empresa CRRC Nanjing Puzhen para desplazarse sin intervención humana directa.
CRRC Nanjing Puzhen Co., Ltd., fundada en 1908, es una empresa especializada en la investigación y fabricación de equipos de transporte ferroviario en China, y es la empresa de primera clase a gran escala en la industria de fabricación de equipos de ferrocarriles de China.
Gracias a una serie de sensores, radares y cámaras distribuidos a lo largo de su estructura, este vehículo es capaz de “leer” su entorno en tiempo real y responder a estímulos de tráfico, obstáculos o cambios en la ruta.
Pero quizás lo más llamativo no es solo su sistema de control que prescinde de la mano del chofer, sino la forma en que se desplaza. En lugar de trenes o vías físicas tradicionales, este bus autónomo utiliza un sistema de guiado por inducción magnética implantado en el asfalto.
Este “carril virtual” está formado por imanes y sensores bajo la superficie, y actúa como guía para el bus autónomo, permitiéndole moverse con precisión sin necesidad de rieles visibles o intervenciones mecánicas pesadas en la infraestructura urbana.
Este tipo de tecnología ofrece un doble beneficio: por un lado, reduce de manera notable los costos asociados a construir y mantener sistemas ferroviarios; por el otro, facilita una implementación mucho más rápida, algo que se viene demostrando con el tramo inicial de unos 10 a 13 km donde se están realizando las pruebas.
Es 100 % eléctrico (con baterías de litio, 600 kWh, que se recargan en estaciones y, en algunos esquemas planteados, con autonomía estimada de hasta unos 40 km entre cargas), la experiencia completa del BUD todavía está siendo adaptada a al recorrido local. Al reducir emisiones y requerir menos infraestructura pesada, se propone como una alternativa viable para otras ciudades de América del Sur que enfrentan desafíos de congestión, emisiones y crecimiento poblacional.
Tecnología, planificación y gobernanza para el desarrollo
Curitiba, es un referente global por su sistema de Bus Rapid Transit (BRT), implementado desde principios de los años 1970. Aunque inicialmente no dependía de tecnologías avanzadas, la ciudad ha incorporado big data para monitorear flujos de pasajeros y optimizar rutas. Sensores en paradas y buses recopilan datos en tiempo real, permitiendo ajustes dinámicos en los horarios y frecuencias.
La gobernanza en las ciudades inteligentes puede clasificarse en enfoques top-down (liderados por el gobierno) y bottom-up (impulsados por la ciudadanía).
Santiago de Chile ejemplifica un modelo top-down, donde el gobierno municipal ha liderado iniciativas como la electrificación de buses y la implementación de sistemas de monitoreo de tráfico.
Curitiba ha combinado elementos top-down y bottom-up. El diseño del BRT fue una iniciativa gubernamental, pero su éxito se ha sostenido gracias a la participación ciudadana en la planificación urbana.
Quito, Ecuador, promueve ciudades sostenibles, inclusivas y resilientes, alineándose con los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS). En América Latina, UN-Habitat impulsa el programa "People-focused Smart Cities", que busca utilizar tecnologías digitales para garantizar equidad y sostenibilidad. Tanto Santiago como Curitiba reflejan este enfoque, pero con matices. Santiago ha priorizado la sostenibilidad ambiental mediante la movilidad eléctrica, alineándose con el ODS 11 (Ciudades y Comunidades Sostenibles).
En Europa, ciudades como Madrid han adoptado soluciones como carriles reversibles desde 1995, un proyecto pionero que optimiza el flujo vehicular en horas pico. Aunque América Latina aún no ha adoptado ampliamente este tipo de soluciones, el caso de Madrid ofrece lecciones sobre la importancia de adaptar la infraestructura a las demandas dinámicas del tráfico.
En resumen, Santiago lidera con un enfoque top-down apoyado en big data y movilidad eléctrica, Curitiba combina gobernanza participativa con un sistema de transporte icónico. Ambos casos reflejan los principios de la Nueva Agenda Urbana, pero requieren mayor inversión en infraestructura digital y participación ciudadana para garantizar el desarrollo inclusivo.
Fuentes:
https://www.crrcgc.cc/pzen/52_3264/52_3297/index.html
https://supertruck.com.ar/buses/bud-bus-autonomo-con-guiado-magnetico-traslada-hasta-280-pasajeros/
Ricardo Berizzo
Ingeniero Eléctricista 2026.-
No hay comentarios:
Publicar un comentario