Buscar

viernes, 13 de marzo de 2020

Tesla alcanza el millón de coches eléctricos fabricados

Tesla alcanza el millón de coches eléctricos fabricados


Tesla acaba de alcanzar el millón de coches eléctricos fabricados, convirtiéndose en la primera compañía en alcanzar este hito. Hace apenas cinco años, a finales de 2015, la compañía celebraba la fabricación de su automóvil número 100.000, lo que nos permite hacernos una idea del rapidísimo crecimiento que ha experimentado la firma californiana en los últimos tiempos.
Advertisement Advertisement
Actualmente, la marca tiene tres coches eléctricos a la venta: el Model S, el Model X y el Model 3. Anteriormente la firma también vendió el modelo Roadster, que estuvo en producción de 2008 a 2012, si bien fue un vehículo de nicho con ventas bastante discretas. Este mismo mes la compañía lanzará su cuarto modelo de producción en masa: el Model Y, un todocamino mediano que según la propia Tesla superará las ventas combinadas de los Model S, Model X y Model 3.
Curiosamente, la unidad 1 millón ha sido precisamente un Model Y. Para conmemorar este momento histórico Tesla ha publicado una foto del vehículo, pintado en un bonito color rojo, junto con el equipo que se ha encargado de fabricarlo. Elon Musk, director ejecutivo de Tesla, tampoco ha querido dejar pasar la oportunidad de hacerse eco de este logro, felicitando a los trabajadores de la compañía a través de su cuenta de Twitter.
 

El crecimiento exponencial logrado por Tesla en los últimos años ha sido posible gracias precisamente al éxito del Model 3, su sedán mediano. Este modelo se ha convertido en líder indiscutible del segmento D premium en Estados Unidos y Europa, si bien también está alcanzando unas cotas de éxito considerables en China, que es actualmente el mayor mercado de coches eléctricos del mundo. A día de hoy, se calcula que Tesla tiene una capacidad productiva de unos 40.000 vehículos al mes.
Es interesante recordar que si bien actualmente Tesla fabrica todos sus vehículos en la planta de Fremont, a partir de este año se añadirá la Gigafábrica 3 de Shanghái, mientras que a finales de 2021 también estará operativa la Gigafábrica 4 de Berlín. La primera alcanzará una tasa de producción de 150.000 unidades anuales este mismo año, lo que permitirá a Tesla alcanzar las 650.000 unidades fabricadas anualmente.
Por lo tanto, es muy probable que para 2022 la suma de las capacidades de Fremont, la Gigafábrica 3 y la Gigafábrica 4 permita a la marca acercarse o incluso superar el millón de unidades producidas anualmente. Tampoco podemos perder de vista que la compañía está estudiando la apertura de otra fábrica en Texas; además, la Gigafábrica 1 de Nevada, hasta ahora dedicada a la producción de baterías, podría pasar a fabricar también vehículos a corto plazo.

El futuro de los talleres con la llegada del coche eléctrico.

El futuro de los talleres con la llegada del coche eléctrico. Adaptarse o morir


Muchos piensan que con la llegada masiva del coche eléctrico, y su menos complejo sistema de propulsión, los talleres mecánicos se verán al cierre por falta de trabajo. Pero la cuestión es que aunque en algunos aspectos las muevas tecnologías supondrán menos visitas a este tipo de establecimientos, la realidad es que el coche eléctrico supondrá un cambio y abrirá nuevas oportunidades para aquellos que sepan adaptarse.
Advertisement Advertisement
Por un lado los coches eléctricos supondrán una reducción importante en algunas de las principales operaciones que se realizan en los talleres. Se estima que un taller medio sufrirá un descenso de un 35% en sus ingresos por culpa de la ausencia prácticamente total de cambios de aceite y filtros, que suponen un 24% de las visitas, así como de los cambio de pastillas y discos de freno, que representan el 5% de los ingresos.
Pero al mismo tiempo que se cierra una puerta, se abre una ventana. Los talleres verán como aumenta el consumo de componentes como los neumáticos. Algo que tiene su origen en factores como el mayor peso medio de los vehículos eléctricos respecto a sus equivalentes con motor de combustión, y también al par motor lineal, que hace que las aceleraciones sean más rápidas.
Según un estudio del especialista norteamericano en neumáticos Zohr, de media el cliente de un coche eléctrico realiza un cambio de neumáticos un 30% antes que el conductor de un coche con motor de combustión. Algo que abre las puertas a los talleres a ampliar su oferta en este sector.
 
A esto ayuda no sólo la cuestión del par motor y la aceleración más inmediata de los coches eléctricos y su mayor peso, sino también a que de media este tipo de vehículos hace más kilómetros al año que los modelos diésel y gasolina. Algo que se ve favorecido por factores como la mayor diversión al volante, y el menor coste operativo que anima a los conductores a recorrer más kilómetros.
Otro apartado que permitirá a los talleres lograr amortiguar el impacto del menor coste operativo de los coches eléctricos será el relacionado con la visibilidad de los vehículos. Todo aquello que suponga el mantener cristales, cámaras y demás elementos limpios tendrán cada vez mayor demanda por parte de los clientes de coches más y más dotados de elementos tecnológicos. Algo que supondrá un aumento de demanda de productos como los parabrisas, limpiaparabrisas, líquidos de limpieza, faros y bombillas.
Precisamente los parabrisas tendrán un apartado especial debido a la tendencia de hacer vehículos con cada vez mayor superficie acristalada, lo que provoca la necesidad de piezas cada vez más complejas…y costosas.
Volviendo a lo exclusivamente eléctrico, los vehículos contarán con sistemas de refrigeración de sus baterías, que requerirán la revisión y sustitución del líquido que mantiene los packs dentro de una temperatura lo más idónea posible. También en lo relacionado con la climatización, pero esta vez del interior del vehículo. La necesidad de mantener los sistemas en perfecto estado de mantenimiento, para maximizar su eficiencia, hará que se realicen cada vez más revisiones de esta clase.
La conclusión es que el sector del automóvil se está transformando, pero eso no quiere decir que los talleres no vayan a poder seguir trabajando. Eso si, lo tendrán que hacer en otros apartados del vehículo ya que el motor dejará de ser una fuente de problemas y de negocio, al mismo tiempo que se abren nuevas posibilidades en el mantenimiento y mejora de otros elementos, como la actualización de sus baterías.

Noruega se prepara para el inicio de los vuelos regionales con aviones eléctricos en 2030

Noruega se prepara para el inicio de los vuelos regionales con aviones eléctricos en 2030


Como en el sector del automóvil, Noruega también quiere ser una referencia en lo que respecta a la electrificación de sus aviones. Un proyecto que está en manos del gobierno noruego que se ha propuesto como objetivo comenzar a electrificar el transporte aéreo regional en 10 años.
Advertisement Advertisement
Según el propio Ministro de Transporte de Noruega, Knut Arild Hareide. “El mundo se enfrenta a una crisis climática y depende del sector del transporte hacer las mayores reducciones de emisiones. Ayudar a lograr esto es mi tarea principal como Ministro de Transporte en un reto donde los aviones eléctricos pueden ser parte de la solución».
El objetivo es comenzar a preparar las instalaciones y probar la tecnología disponible para lograr arrancar los primeros vuelos comerciales en 2030. Unos vuelos que se encargarán de los recorridos de corta distancia, que servirán de plataforma de lanzamiento para lograr aplicar esto a la aviación comercial de media distancia en 2040.
En un primer momento la idea es realizar conexiones entre aeropuertos situados principalmente en la zona norte del país. Unos aeropuertos situados a una distancia media de entre 200 y 300 kilómetros, que suponen vuelos de entre 10 y 30 minutos. Un escenario idóneo para una tecnología que evoluciona de forma imparable para cubrir este futuro nicho de mercado.
 
Como ejemplo el prototipo Eviation Alice. Un modelo que cuenta con una capacidad para 9 pasajeros, 1.046 km de autonomía con una sola carga y una velocidad de crucero de 240 nudos (445 km/h), haciéndolo un producto muy interesante para rutas de corto y medio alcance, especialmente para viajes de negocios o de transporte que hasta ahora se realizan con aviones ligeros.
Entre los objetivos es lograr reducir un 80% las emisiones contaminantes del sector, y además lograr usar aviones con un coste operativo mucho más bajo. Según la propia Eviation, la hora de vuelo con un avión eléctrico de su clase es de unos 178 euros, mientras que un avión turbohélice equivalente tiene un coste de 885 euros. Todo esto sin tener en cuenta otros costes relacionados como el mantenimiento, mucho más simple y económico en el eléctrico.
En total la zona norte de Noruega cuenta con hasta 16 aeropuertos cuyos aviones deben enfrentarse a vuelos de hasta 350 kilómetros, y que en 10 años verán como se convierten en los primeros en comenzar la transición hacia unos sistemas eléctricos que se extenderán a otros lugares si logran cumplir con éxito con esta primera gran prueba de fuego.

Fuente:  Thebarentsobserver

El coche eléctrico, la luz que asoma en un futuro negro para los fabricantes europeos

El coche eléctrico, la luz que asoma en un futuro negro para los fabricantes europeos

La industria del automóvil está afrontando una transformación que amenaza con remover todo lo establecido. Un sector que ha visto como alcanzaba su máximo histórico en 2017, empezando a partir de ahí un descenso imparable. Pero para los analistas, hay un apartado que puede permitir a los fabricantes revertir, o al menos frenar, la caída de ventas en los próximos años. Los coches eléctricos.
 A nivel mundial la situación es bastante complicada. Después de lograr alcanzar el máximo de ventas en 2017, las cifras ha comenzado a descender de forma paulatina, con un 2019 que ha supuesto el segundo año consecutivo de bajada con un 8% menos que hace tres años. Una dinámica negativa que este año amenaza con acelerarse por factores como el impacto de un coronavirus que ha frenado un 80% las ventas en China el pasado mes de febrero. Una situación que para los expertos será pasajera, pero que no evitará que este año el principal mercado mundial del automóvil vaya a cerrar con una previsión de un 5% menos que en 2019.
Sin embargo, hay un punto de luz al final del túnel en el mercado del automóvil: los vehículos eléctricos. Los fabricantes de vendieron 2.1 millones de vehículos eléctricos puros e híbridos enchufables el año pasado. Algo que supone mejorar un 9% las cifras del año anterior. Según Bloomberg, las ventas de vehículos eléctricos crecerán otro 14% este año, llegando a los 2.4 millones de unidades.
 
Y dentro de este crecimiento destacará el que vivirá el sector del coche eléctrico en Europa. Un mercado donde los analistas esperan que las ventas crezcan en este sector un 50% este año, llegando a una cifra de unas 800.000 unidades. Aunque algunos analistas estiman que podría llegar al millón de unidades.
¿Qué impulsa esas ventas?. Primero y más importante, las nuevas regulaciones sobre las emisiones. Los objetivos son lo suficientemente exigentes como para que, suponiendo que este año las ventas totales de coches en Europa permanezcan estables en torno a los 15 millones de 2019, esto supondrá que los fabricantes tendrán que matricular al menos 608.000 coches eléctricos puros, y unos 906.000 híbridos enchufables. De lo contrario se quedarán por detrás de las marcas de Bruselas, lo que supondrá afrontar sanciones por cada gramo de CO2 emitido. Un escenario que parece complicado de alcanzar según las previsiones para este ejercicio. Algo que se traduce en que habrá multas, y muy importantes.
Uno de los factores que impulsa el optimismo es el fuerte incremento de la oferta en el sector. Mientras que 2020 será un importante polo de lanzamiento de nuevas propuestas, en 2021 los europeos tendremos a nuestra disposición un total de 171 modelos eléctricos e híbridos enchufables diferentes. Un 50% más que en Estados Unidos.
 
Propuestas tan competitivas como el Volkswagen ID.3 y ID.4, el nuevo Renault ZOE, el Peugeot e-208, el Volvo XC40, el Opel Corsa-e y el Skoda Vision e…y un largo etc que supondrá contar con una amplia variedad donde los clientes podrán seleccionar el segmento que mejor se adapte a sus necesidades y presupuesto, y que permitirán a los que más hayan apostado por un elevado volumen poder sortear de mejor forma tanto la mala dinámica de la industria, como la cuestión de las multas de Europa.
Un sector del coche eléctrico que terminará este año con una cuota de ventas en Europa en torno al 6%, y que en 2021 podría crecer hasta cerca del 10%. Algo que supondría poner en la carretera 1.5 millones de unidades al año. Una cifra que ya empieza a ser muy importante, y que supondrá la diferencia para algunas marcas entre lograr cumplir objetivos, o de lo contrario entrar en una espiral mortal donde no vende unidades, y no cumple con las normas de emisiones que endurecerán cada vez más sus exigencias.

Fuente:  Bloomberg

miércoles, 4 de marzo de 2020

Las redes inteligentes allanan el camino para más redes abiertas


Las redes inteligentes allanan el camino para más redes abiertas
Linux Foundation apuesta que el software abierto apuntalará las redes del futuro

A medida que el sol se pone en los Países Bajos, las farolas parpadean, pueblo por pueblo. Pero no está al alcance de la mano: algunos administradores de la ciudad pueden configurar sus luces para responder a la hora local del atardecer o un horario propio o pueden controlar las luces individuales para eventos locales. Esto se debe a que en 2017 esas ciudades adoptaron un servicio impulsado por software de red inteligente creado por la empresa pública holandesa Alliander que puede ser la primera plataforma de red inteligente abierta en el uso diario.
Antes, estas ciudades solo podían operar sus luces colectivamente porque usaban tecnología de control de ondulación, un método de control generalizado que envía un pulso a la red. Si bien un control más inteligente de las farolas puede ser útil para las ciudades y ahorrarles algo de energía y efectivo, Alliander también ha reutilizado la plataforma para administrar un número creciente de servicios adicionales y, a principios de este mes, la colocó bajo el paraguas de LF Energy, parte de la Fundación Linux.
"Las empresas de servicios públicos quieren deshacerse de la caja negra", dice Shuli Goodman, director ejecutivo de LF Energy. Alliander comenzó a desarrollar su propia caja negra en 2013, pero la tomó de código abierto en 2015 gracias al cabildeo de Sander Jansen, un arquitecto de datos allí.
 Lightbulbs making up a brain and working together 
"Lo que vi fue que los grandes vendedores [de software de red] tenían su propia hoja de ruta, sus propios gerentes de producto, su propia visión y no siempre se alinean con lo que los clientes quieren", recuerda Jansen. El desarrollo de su propia solución le dio a Alliander más opciones y evitó que se atascara con el servicio de cualquier proveedor. Ahora que es de código abierto, también permite a terceros desarrollar sus propios usos para la plataforma.

Hasta ahora, la mayor parte del interés externo ha estado en medidores inteligentes, dice Jansen. Otros proyectos se centran en preocupaciones de gestión de red más tradicionales, como la automatización de la distribución y la transmisión. Los posibles proyectos futuros incluyen la interconexión con estaciones de carga municipales para automóviles eléctricos.

La relación de la red eléctrica con el código abierto en realidad se remonta a 1997, si no antes, cuando algunas empresas de servicios públicos y organizaciones de investigación de América del Norte la utilizaron para simular escenarios de gestión de la red local. Los académicos también desarrollaron sus propias herramientas de investigación de código abierto, como la herramienta de cuadrícula de código abierto de 2005 llamada PSAT, desarrollada por Federico Milano en el University College de Dublín, Irlanda.

Pero no hubo mucha colaboración entre la academia y las empresas de servicios públicos, dice Milano: "La comunidad [de la empresa de servicios eléctricos] está muy cerrada y no está dispuesta a ayudar en absoluto, salvo algunas, pocas personas. El problema es que [las personas que usan] herramientas de código abierto son estudiantes de doctorado ... Luego, cuando son contratados por alguna empresa, se ven obligados a usar alguna herramienta de software comercial y no tienen tiempo de sobra para contribuir a la comunidad con su código . "

Hoy en día, la mayoría de los principales operadores de transmisión y sistemas todavía usan software comercial, a menudo de compañías como Siemens y ABB, con modificaciones personalizadas. Las empresas de servicios públicos deben centrarse principalmente en la seguridad, para garantizar una electricidad confiable para los hospitales y otras infraestructuras críticas.
Pero los cambios en el suministro de electricidad pueden estar favoreciendo redes más inteligentes y un enfoque más centrado en el software. A medida que las redes de energía toman más fuentes intermitentes de energía, como la solar y la eólica, puede ser más difícil para la tecnología de control de ondas enviar una señal confiable a través de toda la red, dice Jansen.
Otros cambios también pueden favorecer una mayor apertura, dice Milano: "Si la 'fragmentación' del sistema de energía va a aumentar (por ejemplo, microrredes conectadas a la red, edificios inteligentes, intermediarios comerciales, etc.), habrá muchas pequeñas empresas que entrarán el negocio de la energía desde cero y algunos de ellos podrían verse atraídos por el modelo de "software de código abierto".


lunes, 2 de marzo de 2020

Diferentes tipos de carga de los autos eléctricos,cuales son sus ventajas



Diferentes tipos de carga de los autos eléctricos,cuales son sus ventajas




Por:  
Bryce Gaton, is an expert on electric vehicles  (https://thedriven.io/)

La carga de vehículos eléctricos (EV) en lugar de reabastecerse de combustible es quizás la mayor diferencia en la experiencia de propiedad entre los vehículos eléctricos y los vehículos con motor de combustión interna (ICE), por lo que no es sorprendente que aún no se comprendan bien los cómo y cuándo de la carga.
Por otro lado: saber qué métodos y opciones de carga están disponibles es un paso importante en el camino hacia la conducción eléctrica, y la clave para aprovechar el cambio.
En primer lugar, la carga de CA en el hogar o localmente es la norma cuando se trata de cargar, y los datos de uso del mundo real muestran que se usa para más del 90% de la carga EV.
Para los desplazamientos locales en los vehículos eléctricos de mayor alcance ahora disponibles, no es raro que se cargue solo una vez cada semana o dos, y que ese evento se aproveche al máximo para aprovechar al máximo la electricidad solar o fuera de pico.
Por otro lado, la carga de CA no es lo suficientemente rápida como para proporcionar tiempos de viaje razonables en recorridos largos más allá del rango de una carga; aquí es donde entra en juego el sistema de carga (CC) del "otro". (Ver tabla 1).


Table 1: AC and DC charging time comparisons  
(Todos los tiempos de carga enumerados son solo estimados y no están respaldados por el fabricante.)
 Y aquí también es donde parece surgir mucha confusión. La carga de CC de un EV requiere un enchufe diferente, y los cargadores de CC pueden denominarse "carga rápida", "carga veloz", "carga ultrarrápida" y para Tesla, Supercharger 2.0 o 3.0. (Ver tabla 2).
 

Common name Maximum charge rate Km charged/hra
(km charged/15 min)
DC Fast-charge 50kW 270 (68)
Rapid charge 100kW 460 (115)
Ultra-fast charge 350kW 1600 (400)
Tesla Supercharger 2.0 120kWb 550 (137)
Tesla Supercharger 3.0 250kW 1100 (275)
Notes to Table 2:
  1. Assuming 15kW/100km efficiency.
  2. Some Tesla 2.0 Superchargers have been software upgraded to a maximum 145kW rate.                                               Entonces, ¿por qué la diferencia? Bueno, las baterías deben cargarse con corriente continua, pero nuestro suministro de red es CA. En consecuencia, cargar una batería significa convertir CA a CC suministrada por la red para la batería utilizando lo que se llama un "inversor".
    Los inversores de baja potencia son bastante baratos y pequeños, por lo que los inversores para adaptarse a la menor disponibilidad de energía en los hogares y similares se integran fácilmente en el automóvil. Los inversores más grandes para proporcionar las altas tasas de carga necesarias para la carga rápida de CC son muy grandes, pesados ​​y caros, por lo que deben ser elementos fijos con grandes conexiones a la red trifásica.
    Dados los límites del suministro de electricidad en el hogar (y el tamaño y costo del inversor de CA a CC), los fabricantes de EV en su mayoría se adhieren a un límite superior de 32 Amps (7.2kW) para la carga de CA, aunque algunos alcanzan hasta 11kW trifásico (o incluso 22kW trifásico en el caso del Renault Zoe).
    Así que ahí lo tiene: la carga de CA es, por lo tanto, perfectamente adecuada para una carga completa durante la noche a la tarifa más barata en el hogar, o para recargas más pequeñas en el tiempo de inactividad entre viajes.
    Tener el inversor de CA a CC integrado en el automóvil también hace que sea extremadamente útil poder cargar en cualquier punto de alimentación disponible si surge la necesidad. Los cargadores de CA se instalan principalmente en hogares, oficinas, etc., donde se estacionan los automóviles.
    Para viajes de larga distancia, el inversor se mueve fuera del automóvil y se conecta a una parte diferente del enchufe de entrada, sin pasar por el inversor incorporado para suministrar CC directamente a la batería.
    Por lo tanto, los cargadores de CC son diferentes en apariencia y tipo de enchufe, y se encuentran principalmente en las principales rutas interurbanas en estaciones de servicio y franjas comerciales.

domingo, 1 de marzo de 2020

El transporte eléctrico, una matriz energética privilegiada...................

El transporte eléctrico, una matriz energética privilegiada y una firme determinación convierte a Oslo en una ciudad más ecológica.
Es poco probable que la experiencia individual o colectiva sea replicada en su totalidad. Diferentes factores hacen esto imposible, partiendo básicamente en que los pueblos y las geografías tienen sus características propias. Pero siempre puede ser un interesante desafío reproducir, de alguna manera, políticas  que benefician a una ciudad, país o al planeta en general.
Podríamos analizar la experiencia de Noruega un país de  5,3 millones de  habitantes. Energéticamente  es privilegiado ya que su matriz  se caracteriza por ser una gran productora de energía renovable, cerca del 99%, debido a generación hidroeléctrica. Hay también un gran potencial en energía eólica, energía eólica marina y energía de olas, así como producción de bio-energía desde la madera.
En particular, su capital Oslo, con apenas 700.000 habitantes,  puede servir de referencia para muchas grandes urbes para que cambien hábitos que propician el calentamiento global o aumentar sus esfuerzos por reducir sus emisiones contaminantes que  inciden considerablemente sobre el cambio climático. Oslo se ha tomado muy en serio la lucha contra el cambio climático por lo que hace años que ha comenzado a tomar medidas en contra de la contaminación.
Desde 2016, la capital cuenta con un “presupuesto climático”, una iniciativa de 42 medidas separadas en tres sectores:
1.      energía y entorno construido      2.-  transporte       y           3.-  recursos.
A raíz de este plan, las emisiones de dióxido carbono se contabilizan como si se tratara de un “presupuesto financiero”.
Solo en el primer trimestre del  año 2019, dos de cada tres autos que se vendieron en Oslo fueron eléctricos y uno de cada cinco autos privados que circulan por la ciudad son eléctricos. En Noruega los autos con motor de combustión pagan más impuestos que los autos eléctricos, además de circular sin pago de peajes por las autopistas y pueden usar las vías exclusivas para buses.


                                    Resultado de imagen para energia
Otro de los proyectos emblemáticos de la ciudad son sus plantas incineradoras de residuos. Una vez que las personas separan sus residuos, la municipalidad los lleva a estas plantas. El desperdicio de alimentos, junto con otros materiales biológicos, se convierte en biogás y biofertilizante, mientras que los residuos plásticos son manejados por Grønt Punkt Norway (empresa privada sin fines de lucro responsable de financiar la recuperación y el reciclaje de envases usados) y terminan como nuevos productos plásticos. Los deshechos residuales se incineran y se convierten en calefacción urbana para la población de Oslo.
Oslo quiere reducir sus emisiones en un 36 por ciento, tomando como referencia los niveles de contaminación de 1990. De aquí a 2030, el propósito es reducirlas en un 95 por ciento.
 
El "presupuesto climático” de Oslo arrojará datos sobre el rendimiento de las medidas tomadas en la ciudad de tal forma que quede claro si se está más cerca o no de las metas trazadas.
A raíz de estas y otras tantas medidas que se han tomado tiempo atrás, la ciudad de Oslo fue declarada Capital Verde de Europa 2019. Anualmente se realiza una competición entre ciudades de más de 100.000 habitantes de los estados miembros de la UE,  Islandia, Liechtenstein, Noruega y Suiza. Los ganadores demuestran registros bien establecidos de altos estándares ambientales y un compromiso para establecer objetivos ambiciosos para el progreso ambiental futuro, respaldados por la aplicación práctica del desarrollo sostenible. Los esquemas tienen un enfoque particular en el crecimiento verde y la creación de empleo. Diez ciudades han ganado el Premio Capital Verde Europea: Estocolmo (2010-Suecia), Hamburgo (2011-Alemania), Vitoria-Gasteiz (2012-España), Nantes (2013-Francia), Copenhague (2014-Dinamarca), Bristol (2015-Inglaterra), Ljubljana (2016-Eslovenia), Essen ( 2017-Alemania), Nimega (2018-Paieses Bajos) y Oslo (2019-Noruega).

Todas estas  ciudades y países que de acuerdo a sus posibilidades vienen trabajando contra el cambio climático y una mejor calidad de vida son un estímulo positivo que de alguna manera contrasta con los magros resultados de la COP25 realizada en Madrid en el 2019. Las diferencias entre los países en esta negociación han sido tan grandes que, de nuevo, no se ha podido llegar a un acuerdo. El tramo final de la negociación lo protagonizó el enfrentamiento entre Brasil —interesado en poder utilizar el mayor número de créditos de emisiones que ha generado desde la entrada en vigor del Protocolo de Kioto— y la Unión Europea, preocupada porque su mercado de derechos de emisiones se pueda ver inundado de ese tipo de créditos si no se fijan controles estrictos.
Quizás sería más  conveniente  dejar de lado esta trampa para el planeta que son los créditos de carbono ya que la contaminación es contaminación donde se realice y solo lleva a discusiones interminables que lo único que produce es una dilatación en el tiempo de medidas efectivas globales para la descarbonización del planeta  y la disminución de residuos de cualquier tipo.- 

Ing. Ricardo Berizzo
Cátedra: Movilidad Eléctrica
U.T.N.Regional Rosario