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viernes, 17 de abril de 2020

¿Podrá Europa crear una industria de baterías capaz de rivalizar con Asia?

¿Podrá Europa crear una industria de baterías capaz de rivalizar con Asia?



El pasado mes de diciembre, la Comisión Europea aprobó una partida de 3.200 millones de euros para apoyar, entre otras cosas, la investigación y el desarrollo de baterías en diversos países pertenecientes a la Unión Europea. Este proyecto, que también recibirá inversiones privadas, permitirá acelerar la creación de una potente industria de baterías autóctona.

Una de las iniciativas beneficiadas por los planes de la Comisión Europea será el consorcio creado por el fabricante de automóviles francés PSA (Peugeot-Citroën, Opel) y el constructor de baterías Saft (perteneciente al gigante petrolífero de origen galo Total), el cual recibirá 1.300 millones de fondos públicos para la creación de dos gigafábricas de baterías (una en Francia y otra en Alemania).
Europa considera de gran interés estratégico la creación de una fuerte industria de baterías propia, pues a día de hoy son los fabricantes de origen asiático los que llevan la voz cantante, lo que los beneficiará enormemente durante la transición al coche eléctrico. Así, China (CATL, BYD), Corea del Sur (LG Chem, Samsung SDI, SK Innovation) y Japón (Panasonic) llevan una enorme ventaja a los países europeos en materia de baterías.
 
De acuerdo con Bloomberg, a mediados del año pasado las inversiones totales de los gobiernos, fabricantes, bancos y prestamistas europeos en proyectos relacionados con el desarrollo de baterías podrían superar los 100.000 millones de euros, una cifra muy superior a la que se puede observar en regiones como Estados Unidos, que por el momento no parece tener intención de competir con Asia en este importante campo tecnológico.
Aunque es altamente probable que Europa se erija en el futuro como un referente en el sector de las baterías, ¿será capaz de superar el actual dominio de Asia en dicho campo? Si nos centramos en la capacidad de producción, parece poco probable que se vaya a producir un cambio de tornas a corto o medio plazo; sin embargo, la estrategia de Europa es otra.

 Actualmente el viejo continente está apostando por invertir en toda la cadena de valor, desde las materias primas y las químicas hasta los procesos de fabricación y reciclaje, con el objetivo de innovar en todos los ámbitos posibles para crear «la tecnología que sustituirá a las baterías actuales», ofreciendo unas prestaciones superiores y un precio inferior. Sin embargo, los resultados de esta estrategia solo se verán a muy largo plazo.

Fuente | Greentech Media

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