Buscar

domingo, 17 de septiembre de 2017

Eléctricas y startups luchan por las redes de recarga en las autopistas europeas

Eléctricas y startups luchan por las redes de recarga en las autopistas europeas


PARÍS/FRÁNCFORT (Reuters) - La batalla sobre cómo y dónde cargan los europeos sus coches eléctricos se está expandiendo desde las ciudades hacia las autopistas.
Las empresas eléctricas, las start-ups tecnológicas y las principales petroleras luchan para establecerse como los jugadores dominantes en el creciente negocio de las estaciones de carga, pero la localización está cambiando en función de los avances de los vehículos eléctricos.
El repostaje convencional de gasolina y diésel en las autopistas ha sido desde hace tiempo dominado por las petroleras, que habitualmente tienen sus propias redes de estaciones de servicio. Ahora varias hablan de crear redes de carga de gran capacidad, generando una gran competencia en el limitado espacio de las áreas de servicio en autopistas. 

“Se trata un poco de acaparar terreno ahora para ganar este sector”, dijo Tim Payne, consejero delegado de la start-up de carga británica InstaVolt, que ha levantado financiación por valor de 12 millones de libras para instalar 3.000 puntos de carga a lo largo de Reino Unido para 2020.
Mientras la autonomía de los coches eléctricos era inferior a los 100 km, las eléctricas de Europa han estado dispuestas a ayudar a las ciudades y empresas a instalar los poco costosos puntos de carga lenta en casas, oficinas y tiendas, a menudo con subvenciones.
Pero Tesla, Porsche (VOWG_p.DE) y BMW fabrican ahora coches con baterías que ofrecen una autonomía suficiente para hacer viajes a lo largo de un país. Daimler y Volkswagen han anunciado planes para acelerar su cambio hacia los coches eléctricos.
La infraestructura de carga dista de las necesidades actuales. “¿Dónde está la red de puntos de carga que será necesaria? ¿Dónde está la energía y la red?”, dijo Ralf Speth, jefe de Jaguar Land Rover, la semana pasada.
Los expertos, entre ellos ChargePoint y Engie, están planeando construir redes paneuropeas de carga rápida y alto voltaje que pueden recargar una batería en menos de media hora en lugar de en una noche.
En Reino Unido, InstaVolt está alquilando terrenos a operadoras de estaciones de servicio, ofreciéndoles ingresos extra y un mayor tráfico a sus tiendas. A cambio obtiene un margen de la venta de energía a través de los cargadores.
InstaVolt alcanzó un acuerdo en mayo con ChargePoint, que se está expandiendo con 125 millones de dólares por Europa, para instalar unos 200 cargadores ultrarrápidos del grupo estadounidense cerca de concurridas carreteras británicas.

EN EL AIRE

Morgan Stanley estima que serían necesarios entre 1 y 3 millones de puntos de carga públicos en Europa Occidental para 2030, añadiendo que aunque las eléctricas tienen talento natural en este nuevo sector, es demasiado pronto para determinar quién se impondrá. “El modelo de negocio ganador está en el aire”, dijo.
Ahora existen menos de 100.000 puntos de carga públicos disponibles en Europa, y sólo un seis por ciento de ellos es de carga rápida, según la Agencia Internacional de la Energía.
Casi ninguno de ellos es de carga ultrarrápida, un término habitualmente usado para estaciones de carga con una potencia de al menos 150 kilovatios. Con una velocidad de carga que multiplica por más de tres la de los cargadores actuales, ahora son codiciados por quienes buscan ser los líderes del mercado.
Entre los contendientes está la holandesa EV-Box, uno de los mayores fabricantes europeos de estaciones de carga, que fue comprado por la eléctrica francesa Engie en marzo.
“Esperamos cientos de millones de ingresos anuales de EV-Box en pocos años”, dijo Thierry Lepercq, jefe de innovación de Engie, a Reuters. Prevé que los ingresos de carga de vehículos de Engie se multipliquen por 20 entre tres y cinco años. El año pasado EV-Box facturó 16 millones de euros.
El consejero delegado de EV-Box, Kristof Vereenooghe, dijo que al contrario que muchos de sus competidores, su empresa ha sido rentable desde el inicio, una declaración que le hace destacar en un sector donde ganar tamaño se considera más importante por el momento.
Por eso la eléctrica alemana E.ON, anunció una alianza estratégica con la startup danesa CLEVER y dijo que tenía la ambición de desarrollar varios cientos de estaciones de carga ultrarrápida en autopistas europeas.
CLEVER, propiedad de un grupo de eléctricas danesas y que dirige redes de carga en Dinamarca, Suecia y Alemania, quiere extender su red a Francia, Reino Unido e Italia con E.ON.
La firma, que al contrario que EV-Box y ChargePoint no fabrica su propio material, también busca otros socios. “Queremos conectar las ciudades de modo que puedas conducir fácilmente por Europa en un vehículo eléctrico”, dijo el consejero delegado de CLEVER, Casper Kirketerp-Moeller.

HABLAR MENOS E INSTALAR MÁS

Entre las petroleras, BP, Shell y Total o bien han anunciado planes o bien lanzado proyectos piloto para las cargas eléctricas. Pero pocos esperan que sean serios contendientes para un negocio que frenaría la demanda de su producto: el petróleo.
BP no respondió a repetidas solicitudes de comentarios. Una portavoz de Shell dijo que no tenía sentido económico equipar las gasolineras completamente con puntos de carga eléctrica.
“La gente como Shell y Total hablan mucho, pero no sucede nada. Nosotros estamos poniendo la conexión de red en marcha”, dijo Michiel Langezaal, fundador y consejero delegado de Fastned, que tiene 63 puntos de carga en Holanda.
Alquilando terrenos, el grupo quiere levantar 100 millones de euros en los dos próximos años para entrar en Alemania, Bélgica, Francia y Reino Unido. De momento tiene las estaciones de Swiss ABB, pero también negocia con ChargePoint.
Los fabricantes de vehículos eléctricos, al contrario que las eléctricas y las startups de carga, no ven las redes de carga rápida como un generador de beneficios, sino como un producto necesario para persuadir a sus clientes de que los vehículos eléctricos pueden viajar entre países.
Eso parece que funciona, al menos para algunos.
Tesla, por ejemplo, opera una red propia de carga en Europa, principalmente en hoteles, pero se expande lentamente - en la región de Ile de France alrededor de París tiene sólo unos pocos “supercargadores”.
Este año la valoración de mercado del grupo sobrepasó la de General Motors, convirtiéndole en el mayor fabricante de coches estadounidense según esa medida.
“Tesla nunca ha tenido beneficios, pero ha tenido un crecimiento enorme”, dijo Elke Temme, que codirige la filial de movilidad eléctrica de la alemana Innogy.
“En el futuro, el negocio debe dar beneficios”, dijo.

Editado por David Stamp. Traducido por Rodrigo de Miguel en la Redacción de Madrid
Fuente:  es.reuters.com

No hay comentarios:

Publicar un comentario